Lentejas estofadas con compango: cuchara pirata para días de hambre

Hay platos que arreglan un día frío, una comida familiar y hasta una semana entera. Estas lentejas estofadas con compango van por ese camino: cuchara honda, caldo trabado y ese punto canalla de chorizo, morcilla y panceta que pide pan cerca.
Ingredientes para 4 personas
- 400 g de lentejas pardinas.
- 1 cebolla, 2 zanahorias, 1 pimiento verde y 2 dientes de ajo.
- 1 hoja de laurel y 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 1 tomate rallado o 2 cucharadas de tomate frito.
- 1,5 litros de caldo o agua.
- Sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.
- Pack Lentejas de La Vaca Pirata, o bien: chorizos caseros, morcilla de arroz y panceta.
Preparación paso a paso
1. Sofrito con fundamento
Pica la cebolla, la zanahoria, el pimiento y el ajo. Sofríe todo en una olla con un chorrito de aceite durante 8-10 minutos, hasta que la verdura esté bien pochada. Añade el tomate y cocina unos minutos más.
2. El toque pirata
Incorpora el chorizo y la panceta para que suelten sabor. Añade el pimentón, remueve rápido para que no se queme y mete las lentejas lavadas junto con el laurel.
3. Cocción lenta y caldo espeso
Cubre con caldo o agua y cocina a fuego suave durante 35-45 minutos, removiendo de vez en cuando. Si usas lenteja pardina no suele hacer falta remojo, pero si la has tenido a remojo reducirá el tiempo.
4. Morcilla al final
Añade la morcilla en los últimos 10-12 minutos para que caliente y deje sabor sin romperse demasiado. Prueba de sal al final, porque el compango ya aporta alegría.
Trucos para que queden de taberna
- Caldo trabado: saca un cazo de lentejas con verdura, tritúralo y devuélvelo a la olla.
- Más suaves: pincha el chorizo antes de cocerlo y retira grasa de la superficie si hace falta.
- Mejor al día siguiente: reposadas están todavía más potentes.
La forma fácil: Pack Lentejas
Si quieres ir a tiro hecho, pide el Pack Lentejas y te llevas la parte carnívora lista para echar a la olla. Tú pones la legumbre y las verduras; nosotros ponemos el abordaje.
Consejo final: sírvelas calientes, con pan cerca y sin miedo a repetir. En la mesa, estas lentejas no negocian: conquistan.




















