Codillo de cerdo en salsa de queso cremosa

¿Quieres un plato que deje a todos pidiendo más? Este codillo de cerdo en salsa de queso es de esos que parecen complicados, pero se hacen en un plis y el resultado es espectacular. Carnes que se deshacen, salsa con mucha personalidad y un sabor que te conquista a la primera.
Ingredientes para 4 personas
Para este festín necesitas:
- 1 codillo de cerdo grande (unos 800g-1kg). Nuestro codillo de cerdo es ideal para esta receta, con su buena grasa que lo mantiene jugoso.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 2 dientes de ajo picados.
- 1 cebolla mediana picada fino.
- 1 vaso de vino blanco (aprox. 150 ml).
- 200 ml de nata para cocinar (o crema de leche).
- 150g de queso crema (tipo Philadelphia o similar).
- 50g de queso curado rallado (como manchego o emmental).
- Sal, pimienta y pimentón dulce al gusto.
- Un ramito de tomillo fresco (o una pizca de tomillo seco).
Preparación paso a paso
- Marina y dora el codillo. Sazona el codillo con sal, pimienta y pimentón. En una cazuela amplia o sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Dora el codillo por todos lados hasta que coja un color dorado precioso. Reserva.
- Prepara la base de la salsa. En la misma cazuela, baja el fuego y añade la cebolla y el ajo picados. Sofríe unos minutos hasta que estén transparentes y suelten todo su aroma.
- Deglasa y cocina. Sube un poco el fuego, vierte el vino blanco y deja que reduzca por la mitad, raspando los restos del fondo. Ahora, vuelve a poner el codillo en la cazuela, añade el tomillo, tapa y baja el fuego al mínimo. Déjalo cocinar a fuego lento durante 1 hora y 15 minutos, dándole la vuelta a la mitad del tiempo, hasta que la carne esté muy tierna.
- El toque final: la salsa de queso. Una vez cocinado, saca el codillo y mántelo caliente. En el jugo de la cocción, añade la nata y el queso crema. Remueve enérgicamente hasta que todo se integre y la salsa espese. Añade el queso rallado, rectifica de sal y pimienta y deja que se funda un par de minutos más.
- Servir. Corta el codillo en rodajas generosas, sirve en una fuente y baña generosamente con la salsa de queso caliente. ¡Para mojar pan y todo!
Consejos de la tripulación
- El secreto es la cocción lenta. No lo prives de fuego bajo y tiempo. Eso es lo que hace que la carne se deshaga.
- La salsa es tuya. Si te gusta más espesa, añade más queso. Si la quieres más líquida, un chorrito de leche o caldo de pollo.
- Maridaje. Se lleva genial con unas patatas asadas o puré de patatas. También con arroz blanco para recoger toda esa salsa tan rica.
Este plato es puro confort food. No te compliques, usa buen producto y déjate llevar por los tiempos. El resultado te lo pagará con creces.
¿Te animas a prepararlo? ¡Cuéntanos qué tal te quedó!


















