Albóndigas con tomate: la receta de siempre, la de la abuela

Albóndigas con tomate: receta fácil y de barrio
¿Hay algo mejor que un plato de albóndigas con tomate caliente, con la salsa espesa y el pan para mojar? Pues no. Esta es la receta que hacía mi abuela, la que no falla nunca y con la que llenas la mesa sin complicaciones.
El secreto está en la mezcla de carnes y en no apresurar la cocción. Vamos a ello.
Ingredientes para las albóndigas
- 500 g de carne picada. Te recomiendo nuestra Carne Picada Fit, que queda perfecta. Si prefieres un mixto más tradicional, también tenemos Picada Mixta.
- 1 huevo.
- Un puñado generoso de pan rallado (o miga de pan viejo remojada en un poco de leche y escurrida).
- 1 diente de ajo picado muy fino.
- Perejil fresco picado.
- Una pizca de comino molido (este es el toque abuela).
- Sal y pimienta negra.
- Un poco de Aceite de Oliva Virgen Extra para dorar.
Ingredientes para la salsa de tomate
- 1 lata o bote de Tomate Frito de buena calidad (unos 800 g).
- 1 cebolla picada fina.
- 1 zanahoria rallada (opcional, pero le da un dulzor genial).
- Un vaso de agua o caldo.
- Un laurel seco.
- Sal y azúcar (una pizca para cortar la acidez del tomate).
- Más Aceite de Oliva Virgen Extra.
Preparación paso a paso
- El picadillo: En un bol grande, mezcla la carne picada, el huevo, el pan rallado, el ajo, el perejil, el comino, sal y pimienta. Amasa con las manos hasta que todo esté bien integrado. No trabajes la carne en exceso, que no quede gomosa.
- Formar las albóndigas: Con las manos un poco húmedas (para que no se peguen), ve formando bolas del tamaño de una nuez grande. Dejalas reposar un minutito en la nevera.
- Dorar: En una sartén amplia o cazuela de barro, calienta un buen chorro de aceite de oliva. Dora las albóndigas por todos lados a fuego medio-alto. No necesitan cocinarse por dentro, solo queremos ese color doradito. Retíralas a un plato.
- Hacer la salsa: En la misma sartén (sin limpiar, ¡que ahí está el sabor!), añade un poco más de aceite si hace falta. Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente. Añade la zanahoria rallada y cocina otro par de minutos.
- La magia del tomate: Vierte el Tomate Frito en la sartén. Remueve bien, añade el laurel, una pizca de sal y una pizca de azúcar. Deja que hierva suavemente durante 5 minutos.
- La cocción final: Vierte un vaso de agua o caldo para que la salsa no quede demasiado espesa. Cuando vuelva a hervir, añade las albóndigas. Baja el fuego, tapa la cazuela y deja que se cocinen a fuego muy lento durante 20-25 minutos. De vez en cuando, remueve con cuidado.
- Reposo: Retira del fuego y deja reposar las albóndigas en la salsa al menos 5 minutos antes de servir. Esto es clave para que queden jugosas.
Trucos para que te salgan de escándalo
- La mezcla de carnes: Si quieres un punto más rústico y sabroso, puedes mezclar la Carne Picada Fit con un poco de Picada de Pollo. El resultado es más jugoso.
- No las hagas demasiado grandes: Las albóndigas gigantes se cocinan por fuera y quedan crudas por dentro. Mejor unas 20-25 del tamaño justito.
- El sofrito es la base: No te saltes el paso de sofreír bien la cebolla. Le da cuerpo y sabor a toda la salsa.
- Servir: Acompáñalas con arroz blanco, con patatas fritas caseras o, si no te importa pecar, con un buen Pan de Buguer para mojar en la salsa. ¡Imperdible!
"Las albóndigas que sobran al día siguiente saben aún mejor, si es que eso es posible. La salsa se asienta y la carne absorbe todos los sabores. Calienta a fuego lento y verás."






















