Último domingo de agosto: osobuco de ternera para despedir el verano sin prisas

El último domingo de agosto pide bajar una marcha antes de que septiembre entre por la borda. Todavía hay luz, sobremesa y ganas de reunir a los tuyos, pero ya apetece volver a los platos que perfuman toda la casa. Este osobuco de ternera a fuego lento es justo eso: una receta sencilla, generosa y hecha para mojar pan sin pedir perdón.
El corte que convierte una comida tranquila en un planazo
Para esta receta usa osobuco de ternera: piezas con hueso, perfectas para cocinar despacio hasta que queden melosas y con una salsa que se pega a la cuchara. Si te apetece repetir la idea otro día, el morcillo de ternera también es un gran aliado de los guisos largos.
Ingredientes para una mesa de domingo
- 1,2 kg de osobuco de ternera
- 1 cebolla, 2 zanahorias y 2 dientes de ajo
- Tomate triturado o rallado
- Un chorrito de vino blanco o caldo de carne
- Patatas pequeñas, romero, sal, pimienta y aceite de oliva
Cómo prepararlo
1. Marca bien la carne
Seca el osobuco, salpimienta y dóralo en una cazuela amplia con un poco de aceite. No tengas prisa: ese dorado es el primer tesoro de la salsa. Retira las piezas y reserva.
2. Construye una salsa con fundamento
En la misma cazuela sofríe la cebolla, la zanahoria y el ajo picados. Cuando estén tiernos, añade el tomate y deja que se concentre. Incorpora el vino o un poco de caldo, rasca el fondo de la cazuela y devuelve el osobuco al barco.
3. Fuego suave y sobremesa asegurada
Cubre parcialmente con caldo, tapa y cocina a fuego bajo entre una hora y media y dos horas, hasta que la carne esté tierna. Añade las patatas pequeñas en el tramo final para que se impregnen de la salsa. Unas ramas de romero al final le dan ese aroma de domingo que no falla.
El truco pirata: no lo hagas con reloj en la mano
El osobuco mejora cuando tiene tiempo. Puedes prepararlo por la mañana y recalentarlo suavemente antes de sentaros a comer: la salsa gana cuerpo y tú ganas tiempo para disfrutar de los tuyos. Sirve la cazuela al centro, pan cerca y que empiece el abordaje.
Despide agosto con una mesa que se recuerda
No hace falta una gran excusa para reunir a la tripulación. Un guiso bien hecho, una conversación larga y carne de confianza bastan. Pide tu osobuco de ternera en La Vaca Pirata y deja que el último domingo de agosto se cocine como merece.


















