Arroz meloso de costilla y morcilla: el primer homenaje de septiembre

Septiembre tiene ese punto raro y bonito: aún apetece alargar la tarde, pero el cuerpo ya empieza a pedir cuchara. Para estrenar el mes sin despedirse del verano de golpe, proponemos un arroz meloso de costilla y morcilla: sabroso, de los que perfuman la cocina y reúnen a la tripulación alrededor de la mesa.
Una receta para volver a la rutina con buen sabor
No hace falta montar un banquete de almirante. Con tiempo suave, un buen sofrito y producto de confianza sale un arroz de domingo que también resuelve una comida entre semana si dejas el caldo preparado. La clave es cocinar sin prisa las tiras de costilla frescas para que regalen todo su jugo al arroz y rematar con la intensidad de la morcilla de arroz.
Ingredientes para 4 personas
- 700 g de tiras de costilla frescas
- 2 piezas de morcilla de arroz
- 320 g de arroz redondo
- 1,2 litros de caldo de carne o pollo caliente
- 1 cebolla, 1 pimiento rojo y 2 dientes de ajo
- Tomate triturado, aceite de oliva, sal y pimienta
- Hebras de azafrán o una pizca de pimentón dulce, al gusto
Paso a paso, sin abandonar el fogón
1. Dora la costilla
Calienta una cazuela ancha con un hilo de aceite y dora la costilla por todos sus lados. No tengas prisa: ese fondo doradito será medio tesoro del plato. Retírala cuando coja color.
2. Construye un sofrito con fundamento
En la misma cazuela, pocha la cebolla y el pimiento muy picados. Añade el ajo al final para que no se queme y suma el tomate. Cocina hasta que pierda el agua y quede concentrado. Incorpora el pimentón o el azafrán con cuidado.
3. Dale tiempo al arroz
Devuelve la costilla a la cazuela, añade el arroz y rehógalo un minuto. Vierte el caldo caliente poco a poco, manteniendo un hervor suave. Cocina unos 16-18 minutos y mueve la cazuela de vez en cuando para que el arroz suelte almidón y quede meloso.
4. La morcilla entra al final
Corta la morcilla en rodajas gruesas y colócala sobre el arroz durante los últimos 5 minutos. Así conserva su forma, se calienta bien y deja su sabor sin deshacerse por completo. Apaga, tapa dos minutos y sirve enseguida.
El truco pirata para que quede meloso
El arroz no espera a nadie: ten el caldo caliente y calcula que debe quedar algo caldoso al apagar el fuego, porque seguirá absorbiendo durante el reposo. Si se queda corto, añade un poco más de caldo; si queda demasiado líquido, déjalo un minuto extra al fuego. La melosidad se gobierna, no se improvisa.
Una mesa de septiembre para compartir
Acompáñalo con una ensalada fresca y pan para no dejar ni rastro de salsa. Es un plato honesto, reconfortante y perfecto para recuperar el ritmo con una comida que sabe a casa. Pasa por La Vaca Pirata, prepara la cazuela y que septiembre empiece con buen abordaje.


















