
Recetas
Carrilladas al vino tinto y cacao: una receta que enamora
4 personas10 ingredientes5 pasos
Un clásico con un toque sorprendente
¿Te apetece un guiso que te mande a la luna sin salir de casa? Pues apúntate esta receta de carrilladas al vino tinto y cacao. La combinación del vino tinto seco con el cacao puro no solo no es rara, sino que le da una profundidad y una suavidad increíbles a la carne. Es de esas recetas que parecen de restaurante fino pero se hacen con muy poco esfuerzo.
El secreto, como en toda buena guisada, es el fuego lento. Paciencia, y verás cómo las carrilladas se vuelven untuosas y se deshacen con el tenedor.
Ingredientes
Paso a paso
- Paso 1
Sofreír la base
Corta la cebolla, las zanahorias y los ajos en daditos pequeños. En una cazuela de barro o una olla de fondo grueso, calienta un buen chorro de aceite de oliva. Sofríe la verdura a fuego medio-bajo hasta que esté muy tierna y transparente, unos 15-20 minutos. No te agobies, esto es la base de todo el sabor.
- Paso 2
Sellar la carne
Sube un poco el fuego. Sazona las carrilladas de ternera con sal y pimienta. Cuando el sofrito esté listo, haz un hueco en la cazuela y dora la carne por todos lados. Buscamos que coja un colorcito oscuro, pero que por dentro siga cruda.
- Paso 3
Desglasar y añadir el cacao
Cuando la carne esté dorada, vierte el vino tinto. Dale unas vueltas y deja que reduzca un par de minutos, raspando el fondo de la cazuela para que se suelten todos los jugos caramelizados (esto se llama "desglasar"). Ahora es el momento clave: añade las dos cucharadas de cacao y remueve bien para que se integre con el vino y las verduras.
- Paso 4
La cocción lenta
Vuelve a poner las carrilladas en la cazuela. Añade el caldo hasta que cubra casi por completo la carne, y echa la hoja de laurel. Cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y deja que repose. Aquí es donde ocurre la magia: un mínimo de 2 horas y media, aunque si puedes darle 3, mejor que mejor. Revuelve de vez en cuando para que no se pegue. La carne se irá ablandando hasta quedar deshuechable.
- Paso 5
El toque final
Cuando la carne esté tierna de vicio, sube el fuego un poco y deja que la salsa espese a tu gusto. Prueba y rectifica de sal. El resultado debe ser una salsa oscura, brillante y con un sabor profundo, ligeramente dulce y con ese regusto fantástico del cacao.
Servir y disfrutar
Sirve las carrilladas con una buena cucharada de esa salsa sobre puré de patatas cremoso, arroz blanco o unas patatas panadera. Si quieres quitarle un punto a la intensidad, un toque de nata para montar al final puede quedar espectacular.
Consejo de barrio: Este plato sabe mejor al día siguiente. Prepáralo con calma, déjalo reposar en la nevera y el día siguiente solo tienes que calentar. Los sabores se habrán fundido de una manera...



















