Albóndigas de la tía Tere con queso, puerro y pimentón: reconfortantes y con un toque especial

Albóndigas con queso, puerro y pimentón: reconfortantes y con un toque especial
Si te apetece un plato de cuchara que sé que te va a caer de maravilla, aquí tienes una receta de esas que reconfortan el alma. Son albóndigas, sí, pero con un truco: el relleno de queso fundido con puerro y ese puntito de pimentón ahumado que las hace irresistibles. ¡Una pasada!
La base, como no, es una buena carne. Nosotros usamos nuestra Carne Picada Fit por Kilo, que queda perfecta para este tipo de preparaciones. Si la prefieres, también puedes usar la Picada Mixta para un sabor más contundente.
Ingredientes
- 500g de carne picada
- 1 huevo
- 1 diente de ajo picado finamente
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra
- Unas galletas saladas o pan rallado para el rebozado
- Para el relleno:
- 100g de queso curado tipo manchego (o el que más te guste)
- 1 puerro grande
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera (ahumado)
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Para la salsa:
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 250ml de caldo de carne o pollo
- 1 hoja de laurel
- Unas ramitas de tomillo fresco
Elaboración paso a paso
- Prepara el relleno: Pica el puerro muy fino y sofríelo en una sartén con un chorrito de aceite hasta que esté bien tierno. Sazona con sal, pimienta y pimentón ahumado. Deja que se enfríe un poco. Trocea el queso en cubos pequeños y mézclalo con el puerro.
- Forma las albóndigas: En un bol grande, mezcla la carne picada con el huevo, el ajo picado, el perejil, sal y pimienta. Trabaja la masa con las manos hasta que quede homogénea. Forma bolas del tamaño de una nuez.
- Rellena: Con el pulgar, haz un hueco en cada albóndiga y rellénala con una cucharadita de la mezcla de queso y puerro. Cierra bien la carne para que el queso no se escape durante la cocción.
- Sella las albóndigas: En una sartén amplia con aceite bien caliente, dora las albóndigas por todos lados a fuego medio-alto. No hace falta que se cocinen por dentro, solo queremos ese dorado apetitoso. Resérvalas.
- Prepara la salsa: En la misma sartén, sofríe la cebolla y los ajos picados hasta que estén transparentes. Añade el pimentón dulce y remueve rápido (¡que no se queme!). Vierte el caldo, añade la hoja de laurel y el tomillo. Lleva a ebullición.
- Termina el plato: Incorpora las albóndigas a la salsa, baja el fuego y deja que se cocinen a fuego lento durante unos 15-20 minutos, tapadas, hasta que la carne esté hecha y la salsa haya espesado un poco. El queso dentro se habrá derretido, creando un centro jugoso y sabroso.
Consejos y trucos
- El secreto del relleno: Asegúrate de que el puerro esté bien frío antes de mezclarlo con el queso. Si está caliente, puede ablandar la carne y las albóndigas se deshacen.
- Cocción: No las cocines a fuego demasiado alto, o quedarán secas por fuera antes de que el queso se derrita por dentro. Un fuego suave y paciente es la clave.
- Servir: Quedan geniales con arroz blanco, puré de patatas o unas patatas panaderas para rebañar la salsa. ¡Una cena redonda!
¿Te animas a probarlas? Son de esas recetas que parecen de restaurante pero que se hacen en un suspiro en casa. Si las haces, ya sabes, cuéntanos qué tal te quedaron. ¡Buen provecho!















